El amor entra por la cocina, es un dicho de nuestra cultura popular. Yo diría que la pasión entra por la cocina. Sí, ese ritual de aromas y sabores que entran a tus sentidos y forman una clase de intelecto. La fusión de colores en el fondo perfecto para crear la perfecta esencia. Arte efímero, paradisiaco, afrodisiaco. Se trata de ese ingrediente secreto, el que habla Laura Esquivel en Como Agua para chocolate. Es por eso que he dedicado este artículo a el arte del sabor y el aroma. No garantizo una experiencia religiosa que te haga galopar desnuda en un caballo como hizo Gertrudis luego de comer el Pollo con pétalos de rosas de Tita… pero tampoco digo que no lo hará.
Primero tengo que mencionar el vino, gran compañero culinario desde la antigüedad, producto del dios Baco, prohibido por muchos años. Embajador de la dieta mediterránea, aliado de salud, a nuestro propio discernimiento. Un poco de vino tinto al compás de una milonga hace el ambiente perfecto para comenzar nuestro primer plato. No es un plato como tal, pero una salsa. Una salsa es capaz de marcar la diferencia entre un plato bueno y uno subliminalmente exquisito. Esta combinación de sabores y aromas vino a mi mente mientras utilizaba mi crema de manos Burt´s Bees de miel y naranja, con magníficos resultados en el salmón fresco. El aroma de la naranja es tan desbordante que abre todos tus sentidos de una forma fenomenal, pero en vez de miel lo he combinado con jengibre.
Utiliza dos naranjas de zumo dulce (local si es posible), y saca el zumo en un embase. Ralla alrededor de 1/4 de taza de jengibre fresco y un poco de vino blanco. Poner en nevera por 1 hora. Poner en el horno a 375 grados, o al grill, 1 kilo de salmón rebanado en filetes con un poco de sal y pimienta (opcional). Cuando el salmón esté casi cocido, añadir un poco de la salsa a éste con una cuchara, esperar de 8 a 10 minutos, para voltear y añadir más salsa. Repetir hasta que el jugo este sumergido completamente en el pescado. Acompañar con ensalada o vegetales, depende la estación y arroz de jazmín o integral.

